Septiembre marca el inicio de un nuevo ciclo escolar, una etapa llena de expectativas y oportunidades tanto para los padres como para aquellos profesionales que trabajamos con personitas en desarrollo.
Después de unas vacaciones de relax, de reseteo, de aprender, de observar, de reflexionar, llega el momento perfecto para pensar en cómo aplicar esos truquitos que harán que mejore la enseñanza y crianza. Y una de las claves para lograrlo es comprender el neurodesarrollo de nuestros niños. Si les entendemos desde dentro, es más probable que podamos acompañarles y proporcionarles todo aquello que necesitan en el momento preciso.
Y muchos dirán “ya están otra vez con lo del neurodesarrollo… “ Y sí. Aquí estamos una vez más con el “temita”. Pero ¿Qué es en verdad eso del neurodesarrollo? Y ¿por qué es tan importante como para dar la lata tantas veces?
El neurodesarrollo no es más que el proceso por el cuál el cerebro y sistema nervioso se desarrollan y maduran desde el nacimiento hasta la adultez. Este proceso incluye la formación de conexiones neuronales, la mielinización de las fibras nerviosas y el refinamiento de esas conexiones y redes cerebrales. Cada persona atraviesa etapas específicas de desarrollo motor, sensorial, cognitivo, emocional, social… y conocer estas etapas puede ayudarnos a adaptar nuestras estrategias para acompañarles y estimularles en el proceso de aprendizaje respetando las necesidades de cada momento.
Por ejemplo, los niños en edad preescolar están desarrollando habilidades motoras y de lenguaje, mientras que los niños en edad escolar se enfocan más en habilidades cognitivas que les permiten acceder al aprendizaje de la lectura y razonamiento matemático.
Si conocemos estas etapas por las que van transitando los niños en su desarrollo, nos será más fácil, a los profesionales en el tema, diseñar actividades alineadas con su nivel y lo que están preparados para lograr en ese momento. Y para los padres, será más fácil acompañar ese aprendizaje de manera efectiva y significativa para que sean aprendizajes duraderos y con sentido. Eso por no hablar de construir una imagen de si mismo positiva y un refuerzo interno potente sin necesidad de estar negociando todo el tiempo.
Cuando los adultos, seamos profesionales o padres/madres, logramos entender estas etapas, creamos entornos de aprendizaje seguros y estimulantes. Es decir, espacios adecuados para que se produzca el aprendizaje, lo cuál a su vez será estimulante para un mayor desarrollo cognitivo y emocional.

Y claro, como en todo – y esto seguro lo habéis leído es varios artículos de aquí – lo difícil es encontrar el equilibrio. Ni mucho, ni poco. EL RETO JUSTO es la clave para fortalecer las conexiones neuronales y mejorar la capacidad de aprendizaje. Esto incluye proporcionar materiales variados, fomentar la exploración y el juego, crear un clima emocionalmente seguro donde los niños se sientan apoyados y valorados, escuchar con todo el cuerpo lo que este niño nos está diciendo con sus acciones…Poner atención plena y acompañar de verdad.
Y con esto no quiero decir que vale el típico “cada niño aprende a su ritmo y dejarles que maduren”. Quiero decir que hay que identificar las fortalezas y debilidades o áreas de mejora, de cada uno de estos niños. Solo eso nos va a permitir adaptarnos a las necesidades individuales (y si en esta parte del proceso nos damos cuenta que hay que pedir ayuda, maravilloso porque estaremos atendiendo la necesidad).
Os dejo aquí algunas características de cada una de las etapas para que empecemos a tener en cuenta y podamos observar con más conocimiento.
Etapa infantil:
- Afectiva: el desarrollo del cerebro en los primeros
años de vida es profundamente influenciado por las relaciones cercanas y seguras con los adultos de su entorno. Esto proporciona una base segura desde la cual los niños pueden explorar el mundo y desarrollar su autonomía. - Lúdica: el juego es fundamental para el desarrollo cerebral. A través del juego, los niños practican habilidades motoras, desarrollan el lenguaje y aprenden a resolver conflictos. Proporcionar un entorno rico en oportunidades de juego, permitirles explorar libremente y ofrecerles juguetes y actividades que desafíen su imaginación y creatividad es un estimulante muy potente.
- Con necesidad de rutinas y límites: las rutinas y los límites claros proporcionan estructura y seguridad, lo cual es esencial para el desarrollo emocional y cognitivo. Los niños prosperan en entornos donde saben qué esperar y se sienten seguros. Por ello dejar claros los horarios, inicio y fin de una actividad, las expectativas, límites y consecuencias es esencial para el aprendizaje y desarrollo en general. Y por supuesto, no olvidarse de ser consistentes con las expectativas y las consecuencias (que a veces nos despistamos en este punto).
Etapa primaria:
Cognitiva: Los niños en esta etapa comienzan a desarrollar habilidades cada vez más complejas, como la lógica, la planificación y la resolución de conflictos. Su capacidad para mantenerse atentos mejora considerablemente. Es por ello que introducir desafíos que fomenten el pensamiento crítico y razonamiento como juegos de estrategia y proyectos de investigación, les motiva hacia el aprendizaje.
- Social: este aspecto se vuelve cada ez mas importante en esta etapa. Ya no es solo la familia la que está presente en el desarrollo emocional y personal. A estas edades, los niños comienzan a cooperar con sus compañeros y a comprender conceptos como la amistad y la empatía. Por otro lado empiezan a diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto basándose en reglas y sus consecuencias. Aquí, organizar actividades en grupo que requieran de la colaboración y la comunicación les afirma en el entendimiento de estos conceptos esenciales para la vida.
Etapa secundaria:

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- Abstracta: los adolescentes desarrollan la capacidad de pensar de manera abstracta y crítica. Manejan conceptos complejos y teorías, lo que les permite explorar el aprendizaje desde otro punto de vista. Involucrarles en debates y discusiones sobre temas complejos y actuales, alentando el análisis crítico y la expresión de opiniones fundamentadas les brinda herramientas de razonamiento que les serán útiles para toda la vida a la vez que les motivará al aprendizaje y despertará su curiosidad.
- Autonómica: la búsqueda de identidad se vuelve central en esta etapa. Ofrecer un entorno seguro y de apoyo donde puedan explorar diferentes aspectos de su identidad sin juicio les alentará a querer aprender, explorar y ser críticos con ellos mismos de manera segura.
- Emocional: todos sabemos que en esta etapa las emociones pueden ser intensas y variables. Enseñar técnicas de regulación emocional y ofrecer orientación y apoyo en la gestión de relaciones también es importante para fomentar el desarrollo de personas seguras, autónomas y sanas. Por otro lado, cuando los adolescentes logran cierta estabilidad emocional y se sienten acompañados, son mas receptivos al aprendizaje en general.
Con este artículo lo que pretendemos es abrir un poquito de conciencia – y por qué no, debate – a cerca de las bases del aprendizaje. Conocer el neurodesarrollo y las características del aprendizaje en cada etapa es fundamental no solo para brindar una educación de calidad, sino para acompañarles en su crecimiento de manera integral.
Aplicar estrategias adaptadas a cada etapa del desarrollo nos permite apoyar a nuestros niños y niñas preparándolos para enfrentar los desafíos del futuro con confianza y habilidades sólidas asegurando que cada niño y niña alcance su máximo potencial.
Como siempre digo, la educación es conjunta casa/escuela y va mucho más allá de los libros. En la era de la información y la comunicación, reducir la educación al mero contenido es desprestigiar la labor docente y la capacidad humana. Debemos enseñar a nuestros niños y niñas a analizar esa información, a tener pensamiento crítico, a razonar a explorar… Y eso solo puede hacerse si conocemos en que etapa se encuentran.
Asique si, conocer el neurodesarrollo es importante.
¡Feliz inicio de curso! Que este sea un año lleno de aprendizaje, crecimiento y descubrimientos para todos.
Septiembre marca el inicio de un nuevo ciclo escolar, una etapa llena de expectativas y oportunidades tanto para los padres como para aquellos profesionales que trabajamos con personitas en desarrollo.
años de vida es profundamente influenciado por las relaciones cercanas y seguras con los adultos de su entorno. Esto proporciona una base segura desde la cual los niños pueden explorar el mundo y desarrollar su autonomía.

