Desarrollo Cognitivo en el Aula: Juegos y Actividades para Impulsar el Aprendizaje

 

Tanto en el aula como en casa, los juegos no solo refuerzan habilidades académicas, sino que también ayudan a los niños a desarrollar habilidades socioemocionales, mejorando su capacidad para interactuar con los demás, gestionar sus emociones y resolver conflictos.

En el ámbito del neurodesarrollo infantil, el desarrollo cognitivo es uno de los pilares fundamentales para un crecimiento integral. Este proceso abarca diversas habilidades como la atención, el razonamiento, el lenguaje, la memoria…

Afortunadamente, existen muy variadas formas de estimular estas áreas, pero los juegos y actividades lúdicas siguen siendo una herramienta poderosísima a la hora de fomentar el aprendizaje de manera efectiva.

A pesar de los muchos intentos de profesionales que nos dedicamos al ámbito del neurodesarrollo por explicar los beneficios del juego, lo cierto es que cada vez se incluyen menos como herramienta para el desarrollo cognitivo.

La semana pasada, en una de nuestras visitas a colegios, entramos a una clase de 1º de primaria y nos llamo la atención los materiales y recursos que había al alcance de los niños. Y por sobre todo, nos llamo especialmente la atención una caja de juegos (pongo la foto que saqué con el permiso de la profe, para que tengáis una idea para vuestras aulas) y actividades y un rincón de disfraces. Hacía tanto tiempo que no veíamos eso en aulas de educación primaria, que creo que hasta nos emocionamos, felicitamos y abrazamos a la profesora.

Y es que claro, el aula, es el espacio ideal para fomentar el desarrollo cognitivo según la etapa de los niños y sus necesidades. Es fundamental que los docentes comprendan que, al utilizar juegos, no solo están haciendo que el aprendizaje sea más dinámico, sino también promoviendo la adquisición de habilidades clave, como el pensamiento crítico, la creatividad y la toma de decisiones. Habilidades que son muy necesarias a lo largo de toda nuestra vida.

Aquí hago un inciso. Muchas veces no son solamente los docentes sino las administraciones y hasta los propios padres quienes exigen libros, fichas, estudio, conocimiento a lo loco y sin mucho sentido en según que etapas. TODOS somos responsables de la educación de nuestros hijos, no solo el docente que se pone de pie frente a la clase.

Bueno, seguimos con lo que vinimos a contar en este articulo.

Es a través de los juegos que se crean oportunidades para que los niños enfrenten retos, tomen decisiones, reflexionen y experimenten con distintas soluciones.

Integrar actividades lúdicas en la rutina diaria del aula puede parecer un desafío, pero con un enfoque adecuado, los juegos pueden convertirse en una parte fundamental del aprendizaje para cada una de las asignaturas.

Y para no quedarme en la parte teórica bonita que todos sabemos pero que se nos olvida, os dejo ideas.

Estas primeras son actividades que pueden integrarse fácilmente en el aula. Y os digo ideas de que momento:

AL INICIO DE LA ASIGNATURA

  1. “Teléfono escacharrado”: fomenta la escucha activa, atención, memoria… En este juego se pueden ir diciendo conceptos o contenidos que ya se han visto previamente (o si se va a introducir un tema, conocimientos previos de los alumnos sobre ese tema).
  2. “Cartero despistado”: es la versión escrita del primer juego. Aquí además se incorporan las habilidades lectoescritoras. Un alumnos comienza escribiendo una frase o palabra relacionada con la temática, lo tira a otro alumno, quien debe agregar alguna idea o palabra relacionada y así hasta que el profesor dé la voz de STOP y el alumno que tiene el papel debe leer en vos alta lo que dice para que, entre todos, saquen las ideas en limpio.

AL FINAL DE LA ASIGNATURA

  1. “Memory”: además de fortalecer la memoria ayuda a afianzar los contenidos dados de manera lúdica y divertida.
  2. Puzzles de palabras y juegos de lógica: desarrollan habilidades de resolución de problemas, pensamiento analítico y planificación (puzles, tangrams, sudoku…).
  3. Juegos de Roles: fomentan la empatía, la creatividad y la capacidad de entender diferentes perspectivas y aplicar los conceptos a la vida diaria (jugar a la tienda o al restaurante nos ayuda con el lenguaje, la lectoescritura y las matemáticas)

¿Y como incluimos esto en la rutina? Si nos la pasamos corriendo para dar todo el contenido que tenemos que dar!

Pues lo primero, entender que los juegos no son un «relleno» o entretenimiento, sino que son una parte esencial del currículo. Y como tal, NO es un tiempo en el que pasamos olímpicamente de todo. Sino que debemos planificar la actividad según los objetivos que queremos lograr pero lo hacemos de manera divertida.

Por ejemplo, una de las sesiones de matemáticas de la semana (o incluso mejor, 15 minutos de la sesión de matemáticas diaria – porque convengamos que es absurdo pensar que los niños estarán 45 minutos del tirón prestando atención), hacemos juegos que nos ayuden a reforzar de manera divertida conceptos de aritmética.

Otro ejemplo de como incorporarlos, cada viernes, a última hora, los niños podrán escoger una actividad lúdica (insisto, propuesta por el profe según lo que quiera trabajar o el objetivo que quiera alcanzar) y en equipos, parejas o como cada profesor lo prepare, los niños estarán reforzando contenido de manera natural, motivante y estimulante.

También podemos usar un formato de juego para repasar contenidos previamente a un examen. Un quizz por equipos por ejemplo. Y podemos ir a más para motivar a los alumnos hacia el aprendizaje. Esos equipos van sumando puntos y al final del curso si entre todos los equipos llegan a 2000 puntos se van de excursión! (aunque sea al parque de al lado del colegio a pasar un día de picnic diferente).

Y en casa, ¿qué pasa? El aprendizaje no debe detenerse al salir del aula. Pero esto no significa que en casa debe seguir haciendo fichas a lo loco hasta aburrir tanto a los niños que aborrecen el colegio, la profesora, la lectura y cualquier cosa relacionada – CUANDO DEBERIA SER TODO LO CONTRARIO PORQUE LOS NIÑOS SON CURIOSOS Y CIENTÍFICOS POR NATURALEZA!!!!!!! –

A lo que íbamos, los padres desempeñamos un papel crucial en el desarrollo cognitivo de nuestros hijos al continuar las actividades en casa. Y claro que podemos continuar con juegos y actividades que despierten la emoción de aprender.

Lejos de lo que muchos padres piensan, jugar no es perder el tiempo. Jugar debería ser la ocupación fundamental de los niños. Y os explico lo que podemos fomentar con esos juegos “tontos” que tenemos en casa a ver si la próxima vez los vemos con algo más de cariño.

  1. Las cartas y juegos de mesa: además de pasar un tiempo divertido en familia, estamos estimulando habilidades cognitivas esenciales que son la materia prima que necesita el docente en el aula para los aprendizajes formales. Enseñan reglas, autocontrol, planificación, ideación, atención, gestión de la frustración (POR FAVOR NO LES DEJEIS GANAR A VUESTROS HIJOS PORQUE ENTONCES NO EXPERIMENTAN NUNCA LA FRUSTRACIÓN!)
  2. Lectura compartida: no siempre tenemos que exigirles a nuestros hijos leer. Eso no hace más que enseñarles que la lectura es una actividad obligada, cuando en verdad puede llegar a ser muy placentera. Compartir un libro, leer por turnos, hablar sobre lo leído, agregar información o experiencias a lo leído; fomenta la comprensión lectora, la escucha activa, la memoria, la capacidad de relacionar conceptos e ideas, el pensamiento crítico…
  3. Juegos al aire libre: la búsqueda del tesoro, seguir un mapa, hacer rutas de senderismo o en bicicleta. No solo son actividades saludables, sino que fomentan la planificación, orientación espacio-temporal, resolución de problemas, exploración, coordinación…

En definitiva, el desarrollo cognitivo es una parte esencial del crecimiento de los niños. En eso estamos todos de acuerdo. Pero tenemos que aprender que el desarrollo cognitivo en los niños no se dá del mismo modo que en los adultos. Para poder llegar a un desarrollo cognitivo pleno, el niño debe jugar. Debe tocar, explorar, experimentar, moverse. Por lo que pensar el aprendizaje sentados durante todo el tiempo que dura la clase, en las etapas de primaria, es bastante poco efectivo (aunque probablemente más cómodo para los adultos).

Tanto en el aula como en casa, las actividades lúdicas proporcionan un entorno seguro y atractivo para que los niños aprendan mientras se divierten. Al integrar estos juegos y actividades en la rutina diaria, tanto padres como docentes estaremos fomentando habilidades fundamentales que los niños necesitarán a lo largo de toda su vida.

En DyLes creemos firmemente en el poder del juego como herramienta para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo. Y así desarrollamos nuestras sesiones, nuestro asesoramiento familiar y educativo, nuestros talleres…

¡NO TE OLVIDES DE JUGAR!

 

Post Relacionados

 
Ir al contenido