DifcultdeseN al lEtuar

En el post anterior hablábamos de los prerrequisitos necesarios para introducir la lectura en los niños. (vinculo a articulo). Hablábamos de neurodesarrollo y las relaciones de diversas habilidades previas. Pero que pasa cuando se supone que estos circuitos deben estar preparados y aún así nuestro peque no termina de “arrancarse” con la lectura. Es decir, cuando no hay alteraciones en estos pre-requisitos (porque cuando hay alteraciones neurológicas o que afectan al lenguaje, la lectura se verá afectada inevitablemente) y sin embargo nuestro peque no logra una lectura eficaz.

Pues lo que más resuena es el nombre de “dislexia” ¿Pero que es en verdad la dislexia?

Según la asociación internacional de dislexia “La dislexia es una Dificultad Específica del Aprendizaje de origen neurobiológico. Se caracteriza por dificultades en el reconocimiento preciso y/o fluente de las palabras (escritas) y déficit en la decodificación (lectora) y en la escritura. Estas dificultades resultan de un déficit en el componente fonológico del lenguaje. Son inesperadas (discrepantes) en relación a otras habilidades cognitivas (que se desarrollan con normalidad) y una adecuada instrucción escolar. Como consecuencias secundarias, pueden presentarse problemas en la comprensión de la lectura y una experiencia lectora reducida que puede afectar el incremento del vocabulario y de la base de conocimientos”

Y resulta que la lectura es el vehículo del aprendizaje durante toda la vida académica de una persona. Por ende, si no se desarrolla la lectura, el proceso de aprendizaje formal se verá afectado y con ello la autoestima y demás competencias que hacen a la persona en sí.

Es por ello que es fundamental detectar de manera temprana aquellos síntomas relacionados con una dificultad en la lectura. Y, ya desde etapas pre-lectoras, prestar especial atención al desarrollo de todos esos pre-requisitos para dejarlos bien asentados y, caso contrario, vigilarlos para que no repercutan de manera negativa en el proceso lector.

Algunos de los indicadores más comunes detectados en las aulas suelen ser:

          dificultades en la conciencia fonológica,

          en la decodificación,

          en la precisión lectora,

          falta de velocidad,

          escasa comprensión de textos, fallos inferenciales o de interpretación.

Pero además de estos síntomas propios de la lectura, es necesario saber que muchas de las personas con alteraciones en la lectura, suelen presentar otras dificultades que, si bien están relacionadas con la lectura, no son exclusivas de ella. Algunos de estos síntomas que también se deben vigilar desde edades tempranas son:

  • nociones temporales y espaciales
  • pronunciación de palabras
  • Inversión de letras y/o números
  • Consecución de instrucciones
  • Aprendizaje de rutinas
  • Control postural y del equilibrio
  • Organización secuencial y expresión de ideas y hechos

Por supuesto que hay que revisar el funcionamiento de las estructuras necesarias, como ser la visión, la motricidad o el cerebro mismo para descartar alteraciones mayores que puedan englobar una dificultad en la lectura.

Y demás está decir que, a la par de una buena rehabilitación, es preciso que el personal docente sea consciente de las adaptaciones que debe aplicar para que el niño pueda continuar avanzando en sus aprendizajes y construyendo su personalidad de la mejor manera posible, al margen de la dificultad que tenga.

Nunca hay que tener miedo a una consulta temprana. Es mejor prevenir ya que de una buena capacidad lectora dependen muchas cosas. 


Por cierto, no entiendo porqué no entendeis el título de este post

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