La psicopedagogía de la mano de Milagros

«Mili» como la llaman los peques con los que trabaja, es licenciada en psicopedagogía.
Lleva varios años apoyando a niños en el proceso de aprendizaje.
Hoy nos cuenta que es exactamente la psicopedagogía. 

La primera pregunta que nos hacemos: ¿Qué es la Psicopedagogía?

Es una disciplina científica que se encarga de los procesos de aprendizaje. Estudia los procesos de desarrollo cognitivo durante todas las etapas de la vida de una persona, con la intención de favorecer y optimizar las condiciones del proceso aprendizaje.

Los psicopedagogos somos agentes de cambio. Creamos andamiajes. Trabajamos para conocer las potencialidades de una persona y ayudarle a desarrollar habilidades y estrategias que le permitan vencer las dificultades.

Nuestra labor es fundamental a la hora de prevenir, detectar e intervenir en los problemas de aprendizaje. Cuánto antes sea la intervención, mejor será el pronóstico. Una intervención temprana, basada en las buenas prácticas profesionales, contribuye a un mejor desarrollo y calidad de vida, no solo de la persona afectada sino también de su familia. Una detección temprana impacta positivamente en el rendimiento académico y en su autoestima.

Esta disciplina es interdisciplinaria, nutriéndose bilateralmente de otras como pueden ser las neurociencias, la psicología, la logopedia, la terapia ocupacional, entre otras. Se realiza un trabajo en equipo intenso y compartido.

Y toda esta explicación nos lleva a preguntar ¿dónde trabaja un psicopedagogo y que hace en concreto?

El psicopedagogo desarrolla su labor profesional en diferentes ámbitos: laboral, jurídico-forense, investigación, siendo los más demandados el ámbito educativo y clínico.

En el ámbito escolar, el psicopedagogo puede, entre otras labores, desempeñar un rol fundamental en el Departamento de orientación o “Learning support Centre”. Dentro de éste área, se encarga de la prevención, intervención, acompañamiento y seguimiento a los alumnos que se enfrentan a dificultades académicas. El psicopedagogo brinda un papel crucial en la creación de entornos escolares y áulicos ricos, equitativos e inclusivos que respondan a las fortalezas y a las necesidades de los alumnos. 

En el ámbito clínico, se encarga de evaluar, analizar resultados y formular un diagnóstico con la consiguiente devolución. A partir de allí, es parte importante de su tarea diseñar un tratamiento psicopedagógico que atienda a las dificultades y potencialidades encontradas con el debido acompañamiento a la persona afectada y su familia.

¿Y cuáles son las claves para el tratamiento?

Para que un tratamiento psicopedagógico sea lo más “exitoso” posible deben tenerse en cuenta numerosas variables. Pero las más destacables son:

  • Planificado: establecer objetivos terapéuticos claros y secuenciales, conociendo muy bien el perfil de fortalezas y debilidades de la persona.
  • Basado en estrategias y en evidencia científica
  • Sistemático: debe darse de manera frecuente y abordar los objetivos de forma metódica
  • Individualizado y flexible: debe realizarse en función del paciente que tenemos delante y debemos siempre tener en cuenta: el motivo de consulta inicial, los resultados arrojados por las evaluaciones hechas, sus fortalezas y debilidades, sus necesidades, su entorno y las circunstancias particulares de esa persona.
  • Explícito: hacer explícito siempre todo lo trabajado con el paciente. Hacer visible lo invisible. Esto debería ser nuestro motor. Que el paciente tenga conciencia de porqué y para qué es necesario trabajar determinados objetivos. Realizar metacognición acerca del trabajo realizado y de los objetivos cumplidos.
  • Medible: el tratamiento tiene que ser evaluado en un tiempo estipulado para arrojar nuevos resultados y realizar posibles ajustes.

La psicopedagogía permite descubrir la esperanza ante las dificultades de aprendizaje que uno pueda tener, haciendo de puente entre los “no puedo” y los “si puedo».

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