¡Vuelta al cole!

Bueno, tal vez lo que os presente aquí no sea nada original. En esta época está lleno de artículos variopintos sobre la vuelta al cole. ¡Incluso hay hasta publicidades! Pero no quería dejar de publicar este artículo a modo de recordatorio de algunas de las cosas importantes sobre la “vuelta al cole”.

En primer lugar, me gustaría mencionar que aún sigo escuchando adultos que, a modo de amenaza como si el colegio fuera la peor pesadilla, dicen a los peques “pues mira que te dejo en el colegio” o “ya verás cuando comience el cole”. Menudo lío en el que se meten porque el día 7 de septiembre…LES VAN A DEJAR EN EL COLEGIO! Independientemente de que el niño se porte bien o mal, de que haga caso o no, de que se coma toda la verdura o no.  También escucho a otros que advierten, no sin queja de por medio, “uf, aprovecha porque ya empieza el cole y ahí se terminó la diversión” como si el colegio fuera el centro penitenciario más cercano en el que ogros horribles mantienen a los niños a raya lejos de todo atisbo de felicidad. Pues no señores, así no. Animemos a nuestros peques a ir al colegio. Animémoslos a disfrutar del aprendizaje, del conocimiento. Despertemos la curiosidad y las ganas de querer siempre más. El placer por el trabajo bien hecho y la conciencia de que aprender, si bien exige esfuerzo, es maravilloso.

Luego, el aprendizaje no se limita a la nota que se dará a final de trimestre. Es decir, no se limita a estudiar como un poseso los días anteriores al examen y escupir toda esa información liberando espacio mental para el contenido siguiente Tal vez deberíamos plantearnos la importancia de enseñar a nuestros hijos que todo exige constancia, análisis y razonamiento. Que experimentar el conocimiento es mucho más sencillo que leer-repetir, leer-repetir… Y para eso, volvemos al primer punto importante: hay que despertar las ganas, la curiosidad, el pensamiento crítico, científico.

Siguiendo, el juego, aunque le restamos importancia, es el medio más maravilloso por el que aprende el ser humano. Muchos investigadores se dedicaron a estudiar el juego, hay muchas publicaciones científicas sobre desarrollo cognitivo a través del juego. Por lo que es importante que nuestros hijos tengan ese espacio en el que crear. Más adelante hablaré de esto en otro artículo, pero de momento que os parece si nos tomamos el tiempo para compartir una actividad creativa o tan solo un momento relajado con nuestros hijos. Ya sé que me vais a decir que la vida de hoy no apoya eso de tomarse un tiempo, que el día tiene las horas que tiene y bla bla bla. Yo también soy madre y trabajo (y sin abuelos cerca de los que tirar! – debería dedicar otro artículo a los abuelos). ¿Pero de verdad no tenéis tiempo para leer un cuento antes de ir a dormir? ¿Para escuchar como vuestro hijo os “lee” un cuento a su modo? ¿Para sentaros todos a la mesa en la cena y tomaros un rato para el diálogo y las risas? ¿O para ir al parque el fin de semana o hacer un puzzle juntos? Seguro que se puede. Os animo a que aprendáis a organizar vuestro día. Veréis que no es tan complicado. Podemos ayudaros si necesitáis un empujón.

Y ya por último, no os olvidéis de la autoestima y autoconcepto de vuestros hijos. NO son la nota del final. NO son más inteligentes o no porque se le den mal o bien las matemáticas o la educación física. NO son mejores o peores porque aprendan a leer pronto o aún confundan palabras o lean lento. Es tan importante acompañarles y guiarles en este proceso. Es tan importante hacerles sentir nuestro apoyo y confianza.

Así que, comencemos el día 7 con ilusión, con la certeza de que el descubrimiento es mágico, con la alegría, temor y expectación de quien se va de expedición.

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